Nos ocurren cosas. Vivimos situaciones. Presenciamos actos, y a veces somos partícipes de ellos. Algunos momentos serán agradables, otros amargos. De algunos sabremos aprender, de otros no.
A raíz de esto me he percatado de nuestra necesidad por buscarle una razón coherente a todo lo que nos sucede, sea asignado como bueno o no tan bueno. Mas ignoramos el hecho de que no todo se da porque tenga que darse.
Habrá días buenos como también los habrá malos, no tiene que haber ninguna razón aparente para ello. Así se da, y así se dará.
No hay comentarios:
Publicar un comentario