viernes, 11 de noviembre de 2016

Ella cayó, él la levantó.

Corría detrás de él, 

mientras me fijaba en su espalda,

la octava maravilla del mundo.

Él se dio la vuelta,

me sonrió

y perdí el equilibrio.

Me caí,

por no mirar donde pisaba.

Cuando me levanté quise besarle

pero no estaba,

no estaba a su altura.

Él se dio la vuelta,

de nuevo,

y me levantó del suelo.

Esta vez, fue él quien quiso besarme.

viernes, 4 de noviembre de 2016

El chico que un día fue feliz.

Había una vez un chico inocente, tan inocente que era feliz, feliz con su vida y con todo aquello que le rodeaba. Hasta que un día le arrebataron aquello que más amaba, a su primer apellido, a su familia, a su padre. 
Levantarse cada mañana y sonreír como solía hacerlo se convirtió en una lucha constante, pero lo consiguió, aprendió a fingir delante de todos. Su sonrisa era una trinchera tras la que camuflarse, supo controlar su sentimientos hasta que llegaba a casa y se encerraba en su habitación. Era un adolescente cuya única obligación era estudiar, pero él no lo sentía así, necesitaba llorar por la pérdida y culpar al mundo de lo ocurrido; nunca le resultó suficiente, hasta que comenzó a perderse.
Ya ni siquiera recordaba quién era ni quien alguna vez quiso ser.