martes, 11 de octubre de 2016

Aprender a suspender.

La sociedad de hoy les ha inculcado a los jóvenes que para triunfar hay que ser el mejor y por ende no tienen permitido fallar.

Inconscientemente se crea un entorno competitivo, en el cual no es válido tener una nota media normal o suspender una prueba, puesto que se estaría más cerca de la derrota que de la victoria.

Cada persona establece sus propias metas conociendo cuales son sus límites; y no llegar al objetivo final es tan válido y victorioso como no conseguirlo.

No solo cuenta el resultado final, sino que también los obstáculos que se superan durante el recorrido que nos llevará a la meta.